Si algo nos enseñó Peter Pan o Justin Bieber (soy believer) (eeh…no) es que nunca digamos nunca.
Pretendía no seguir escribiendo, pero hay cosas que de verdad quiero hacer, como unos reclamos enormes que pronto leerán -si es que se dignan aún de leer aquí- pero en fin, quiero dejarlos plasmados.

Casi un año después, las puertas nuevamente están abiertas.

351 -> ¡Adios!

8 noviembre, 2011

Esta es la entrada 351… es decir, le preceden 350 veces que he realizado esto. Desde aquel lejano marzo del 2007, donde comenzaba mi vida fuera de casa, a este presente día, casi 5 años después. 

Este blog ha sido un hijo para mi, pero como todo hijo a veces debes dejarlo partir para que crezca, bueno, siento que ya no puedo dar más de mi. Es decir, lo he tenido abandonado por meses, y los articulos de mayor tráfico son siempre los mismos, asi que mi misión está completa.

Gracias a las más de doscientas mil personas que alguna vez pusieron los ojos en algo que escribí, algo que salió de mi mente y que directamente se los traspasé.

Haciendo retórica, si pudiera ver a esas 200.000 creo que me sentiria avergonzado porque leyeron todas estas estupideces.

En fin, asi fue mi vida entre este periodo de tiempo, ahora queda avanzar, pero no me malinterpreten, este… siempre será mi blog, y quién sabe… quizás algun día puede que vuelva, es poco probable, pero la esperanza está ahi.

Gracias pequeño, me ayudaste muchas veces en comunicar todo lo que sentí.

351 pedacitos de mi 🙂 

Hola Mundo

22 octubre, 2011

“Hola mundo” es la primera linea que uno escribe cuando comienza a programar. Cuando me inicié en C, lo primero que hicimos en clase fue un magistral printf(“Hola Mundo”); y eso marcó el inicio de mi carrera como estudiante de informática.

Fue algo sumamente complicado de asumir, pero afortunadamente valió la pena haber dejado tantas cosas de lado por intentar perseguir un sueño, o al menos, hacer lo que a uno lo apasiona.

Ya es lejano ese marzo del 2009 donde volvía a mi casa, a -nuevamente- comenzar una carrera de estudios superiores. El poder de la retrospectiva me hace olvidar los horribles momentos de soledad que han pasado estos años, aún así, algo queda de ellos, pequeñas cicatrices de las vivencias.

Dicen que las cicatrices nos permiten saber de dónde venimos, y guiar el camino hacia donde vamos, y es verdad… pero llega un momento, en que al menos a mí, se vuelven casi una carga, donde estas ya no me guían, sino que me reprimen.

Soy neurótico. Mucho.

El pasado me atormenta mucho, y en el pasado pude haberlo hecho mucho mejor en casi todos los aspectos, pero ya no lo hice… y eso me trastorna.

Cuando escribí mi primer “Hola mundo” me estaba “condenando” a algo casi de por vida, una carrera ligada al mundo de la tecnología y computadores.

Me encanta. Sí, me gusta, por algo la elegí.

De momento no se quienes escucharán este llamado de Hola ni donde me llevará, lo que sí puedo decir es que al menos lo intenté.

Luego de muchos kilómetros y días fuera, desconectado de todo el mundo, con gente que conocí en el camino, y con amigos de la infancia. Luego de noches estrelladas que en mis sueños habria imaginado, y paisajes dignos de un paraíso, comprendí una cosa: todo lo que tenía dentro necesitaba compartirlo.
Claro, estaba con mis amigos, pero existía un nivel superior al cual me encantaría haber llegado de compartir toda esa maravillosa experiencia. Un nivel que sólo dos personas pueden compartir.

“Seamos felices”

Dos meses sin escribir nada, y no es que no haya tenido cosas que contar, al contrario.

Han sido tantas experiencias estos dos últimos meses que esperé un poco a que pasara la marea para ver que podia recoger de útil, y han sido muchas cosas.

Vamos a ver si es que de a poquito cuento las experiencias, pero sepan que aún quiero a esta piltraja de blog, es mi hijo, y ya tiene 4 años.

Tarde

22 febrero, 2011

Todo para mi ha sido tarde. Siempre llego tarde. Nunca estoy ahi cuando debo. Me frustra, y lo seguirá haciendo. A veces pienso el por qué me ha tocado todo esto. Sinceramente siempre sueño con un futuro mejor, aunque no tenga por donde mejorar. Por dentro creo ser buena persona, humano – con sus errores – pero buena persona al fin y al cabo.

El Viaje: Prólogo

17 febrero, 2011

Con la premisa de partir a Chiloé sonando en mi mente iba emprendiendo rumbo a la ciudad de Cauquenes, en la VII Región. El objetivo era claro: debiamos llegar a Chilóe. La isla nos llamaba. Historias alimentaban mi deseo de por primera vez, desprenderme de este Chile continental. De partida este viaje jamás tuvo otro sentido sino de aventurar en los hermosos parajes de nuestra Isla Grande.

8 am y 2 horas de sueño junto a una señora que hablaba hasta por los codos hicieron de un viaje insufrible. Rancagua – Cauquenes, el día 1.

Esta parada en Cauquenes nunca la hubiera hecho de no ser porque mi amig quería visitar a su Padre, que no veía hace más de 3 años.

Afortunadamente estuve 3 días y 2 noches ahi, no pudo haber sido mejor la forma de partir el viaje. El primer capítulo de esta historia será titulada “La Familia”.