Encuesta Nº1

12 julio, 2010

Me encontraba yo en una carniceria. Nada extraño ocurria, como todo viernes, estaba esperando que terminaran todo para irme. Entró una señora con el típico atuendo de gitana: claro, lo era.

Muy seguido de esa señora, entró otra mujer (de más edad) con un atuendo similar. A los segundos me di cuenta que andaban separadas.

El carnicero que ya había atendido a la gitana, le dijo a la otra señora:

“¿Qué va a llevar paisana?”

La mujer ofendida y enfurecida respondió.

“¡Yo no soy paisana!”

Ahí me pregunté ¿Por qué tanto odio con esa nación? ¿Que resentimientos llevaron a la mujer a descalificar a la otra de una forma tan directa a través de su sentencia?

Quedé pensando…

Me acordé hasta de la Gitana María. Que buena lección que me dió esa mujer.

Puntos de Vista

8 julio, 2010

17 jueves atrás dije:

“Me gustó el ramo, es como el vínculo perdido entre Intro y Taller de Progra”

Hoy digo:

“Me violaron”

– Moraleja: no te quedes con las primeras impresiones.

Comprensión

6 julio, 2010

“Una vez escuché un filósofo alemán (era alemán, de verdad, y era profesor de filosofía) que examinaba con todo detalle uno de mis relatos, sin saber que yo estaba entre el auditorio. Después de la conferencia, me levanté para discutir algunos puntos de su interpretación, y le dije, pensando que aquello lo dejaría fulminado: “Después de todo, da la casualidad que yo soy el autor de la narración.”

“Oh”, dijo él, “¿es usted Isaac Asimov? Estoy encantado de contarle entre nosotros y soy gran admirador de su obra, pero dígame -¿Qué le hace pensar que por haber escrito la obra sabe algo sobre ella?”

He tratado de no olvidar nunca esta lección.

Isaac Asimov – Opus 100

(tomado de un comentario en Microsiervos, a raíz de la discusión acerca de la naturaleza de Deckard en Blade Runner)

Confianza

3 julio, 2010

– Hola ¿me puede guardar un secreto?

-No.

– Bueno, no importa:  “hace dos años…”

Efe 5

2 julio, 2010

Esperando por un mail que jamás llegaría, me quedé toda la noche apretando F5.

Este cuento lo escribi para Santiago en 100 Palabras, obviamente no ganaré, pero igual, nunca se sabe, aparte es contingente:

¡Ah Don Tefo! Ese viejo simpático que pasaba día y noche sapeando lo que pasaba en el edificio. Dicen que siempre quiso ser conserje, bueno, no tenía por donde más, con lo sapo que era. Lo único malo de él era su potente tufo. ¡Hediondo como él solo! Bueno, si de ahí viene su apodo. Siempre recordaré el día que se engrupió a los del gas para que le pusieran sello verde al edificio.

Una pena que le tocara turno de noche esta semana.

Don Tefo, lo queremos mucho. Ojala que esté bien allá arriba.

-27 de Febrero 2010