Lluvia

9 julio, 2015

Lluvia, como dagas en tu mejilla.
La tierra las abraza, con cariño, con anhelo.
Trozos nos alimentan, nos nutren; las digerimos sin darnos cuenta.
Silentes.
Somos todos iguales. Nos mata.
Lluvia: aléjate.

ltr

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Voyager

2 noviembre, 2014

Siempre me apasionó el tema del espacio. Debe ser por su enormidad y lo poco que aún sabemos de él.

Cuando inicié la investigación propia de los temas que me gustan inevitablemente di con los OVNI.
Recuerdo que el primer libro que compré y leí por mi cuenta fue uno titulado “El Caso Roswell: El infome final” que compré con mi plata (tenía 10 años y ahorré más de un mes para obtenerlo)El libro en sí trataba el famosisimo tema del OVNI caído en la Roswell, con entrevistas a los afectados y mostrando bastante evidencia. En el marco de esta, al medio del libro venía una especie de apéndice con material gráfico impreso en un bonito papel de revista. Aún recuerdo que la fotografía que más llamó mi atención fue la de la sonda VOYAGER. Ahí fue cuando conocí al gran Carl Sagan y su obra. Le debo mucho a ese libro.

La sonda VOYAGER es nuestra botella con un mensaje en el mar del universo. Es el objeto creado por el humano que más lejos ha llegado de la tierra. Sacó una de las fotos más bellas en la historia: “Pale Blue Dot” y personalmente siento que es un objeto bastante romántico, ya que es un mensaje de la humanidad al cosmos.

Me apasiona pensar las historias que se podrán contar de ella en miles de años más. Siempre pienso que algún día haremos primer contacto gracias a la sonda.

Gracias Carl por hacerme soñar.

Sonda Voyager 2

Avanzar

28 septiembre, 2014

Avanzar, crecer.

Dejar ir y mirar hacia adelante.

Conocer tus defectos y virtudes, ensalzar estas últimas.

Entrar en el camino de la felicidad y tratar de seguirlo.

Estaré bien.

Si algo nos enseñó Peter Pan o Justin Bieber (soy believer) (eeh…no) es que nunca digamos nunca.
Pretendía no seguir escribiendo, pero hay cosas que de verdad quiero hacer, como unos reclamos enormes que pronto leerán -si es que se dignan aún de leer aquí- pero en fin, quiero dejarlos plasmados.

Casi un año después, las puertas nuevamente están abiertas.

351 -> ¡Adios!

8 noviembre, 2011

Esta es la entrada 351… es decir, le preceden 350 veces que he realizado esto. Desde aquel lejano marzo del 2007, donde comenzaba mi vida fuera de casa, a este presente día, casi 5 años después. 

Este blog ha sido un hijo para mi, pero como todo hijo a veces debes dejarlo partir para que crezca, bueno, siento que ya no puedo dar más de mi. Es decir, lo he tenido abandonado por meses, y los articulos de mayor tráfico son siempre los mismos, asi que mi misión está completa.

Gracias a las más de doscientas mil personas que alguna vez pusieron los ojos en algo que escribí, algo que salió de mi mente y que directamente se los traspasé.

Haciendo retórica, si pudiera ver a esas 200.000 creo que me sentiria avergonzado porque leyeron todas estas estupideces.

En fin, asi fue mi vida entre este periodo de tiempo, ahora queda avanzar, pero no me malinterpreten, este… siempre será mi blog, y quién sabe… quizás algun día puede que vuelva, es poco probable, pero la esperanza está ahi.

Gracias pequeño, me ayudaste muchas veces en comunicar todo lo que sentí.

351 pedacitos de mi 🙂 

Hola Mundo

22 octubre, 2011

“Hola mundo” es la primera linea que uno escribe cuando comienza a programar. Cuando me inicié en C, lo primero que hicimos en clase fue un magistral printf(“Hola Mundo”); y eso marcó el inicio de mi carrera como estudiante de informática.

Fue algo sumamente complicado de asumir, pero afortunadamente valió la pena haber dejado tantas cosas de lado por intentar perseguir un sueño, o al menos, hacer lo que a uno lo apasiona.

Ya es lejano ese marzo del 2009 donde volvía a mi casa, a -nuevamente- comenzar una carrera de estudios superiores. El poder de la retrospectiva me hace olvidar los horribles momentos de soledad que han pasado estos años, aún así, algo queda de ellos, pequeñas cicatrices de las vivencias.

Dicen que las cicatrices nos permiten saber de dónde venimos, y guiar el camino hacia donde vamos, y es verdad… pero llega un momento, en que al menos a mí, se vuelven casi una carga, donde estas ya no me guían, sino que me reprimen.

Soy neurótico. Mucho.

El pasado me atormenta mucho, y en el pasado pude haberlo hecho mucho mejor en casi todos los aspectos, pero ya no lo hice… y eso me trastorna.

Cuando escribí mi primer “Hola mundo” me estaba “condenando” a algo casi de por vida, una carrera ligada al mundo de la tecnología y computadores.

Me encanta. Sí, me gusta, por algo la elegí.

De momento no se quienes escucharán este llamado de Hola ni donde me llevará, lo que sí puedo decir es que al menos lo intenté.

Luego de muchos kilómetros y días fuera, desconectado de todo el mundo, con gente que conocí en el camino, y con amigos de la infancia. Luego de noches estrelladas que en mis sueños habria imaginado, y paisajes dignos de un paraíso, comprendí una cosa: todo lo que tenía dentro necesitaba compartirlo.
Claro, estaba con mis amigos, pero existía un nivel superior al cual me encantaría haber llegado de compartir toda esa maravillosa experiencia. Un nivel que sólo dos personas pueden compartir.

“Seamos felices”